Otra polémica en la Feria del Libro: cancelaron la proyección de un film

Una nueva polémica estalló hoy en la Feria del Libro de Buenos Aires, cuando los organizadores decidieron levantar la proyección de Será venganza, un documental de Andrés Paternostro, anunciado en la agenda oficial para las 20.30 en la Sala Borges, la de mayor capacidad del predio de La Rural, la que se reserva con más anticipación, y cuyo contenido denuncia la violencia en los años 70. Entre otros aspectos, el film cuestiona “el uso interesado de la memoria histórica” y la negativa a conceder prisión domiciliaria a los militares condenados por violaciones a los derechos humanos.

Según el comunicado dado a conocer a media tarde por la Fundación El Libro, la decisión se tomó por unanimidad luego de que la entidad recibiera presiones por parte de organismos de Derechos Humanos. De inmediato, en las redes sociales comenzaron las acusaciones cruzadas entre quienes lo consideran un acto de censura y quienes denuncian que la proyección hubiera sido un acto de apología del terrorismo de Estado.

“Las comunicaciones elevadas a la institución por los organismos de Derechos Humanos, las manifestaciones de organizaciones políticas y sociales y de un conjunto de editores dan cuenta de un clima en relación al acto proyectado que habilita la cancelación de la autorización para el acto mencionado”, dice el texto oficial de la Fundación, que cita el artículo 5.3 del Reglamento de Solicitud e Inscripción de la Feria, que establece: “No se permitirán actos o actividades que puedan provocar riesgos, ofendan al público o vulneren la libertad de opinión y de expresión dentro de la muestra”.

Hubo varias reacciones en Twitter, entre ellas las de Cecilia Pando (que se sumó a la denuncia por censura) y la agrupación H.I.J.O.S (que manifestó su repudio a la proyección). Otros resaltaron que el levantamiento del documental ocurrió justo el día de la libertad de prensa. Financiado y producido por el Centro de Estudios en Historia Política y Derechos Humanos de Salta, que convocaba también por Twitter a asistir a la proyección, el documental hace un repaso por casos de militares como el del coronel retirado Hugo Jorge Delmé, condenado a cadena perpetua sin acceso a prisión domiciliaria.

“Durante mucho tiempo escuchamos eso que se llamó ‘el relato’. Hay mucha gente, en particular los jóvenes, que se quedaron con una parte de la historia. Me pareció oportuno plantear que aquello que nos dijeron no fue tan así, sin exculpar a nadie”, declaró recientemente el director a la prensa.

Ante los reclamos de las agrupaciones de Derechos Humanos, la Fundación El Libro decidió cancelar el acto. En su descargo, no quedó claro si alguno de los organizadores había visto el documental antes (cuando alquilaron la sala) o si lo vieron recién cuando les llegó el aviso de su contenido. Para explicar su decisión, detallaron: “Más allá de lo anterior, analizados el trailer que se ofrece como propaganda y los antecedentes de los organizadores y participantes del evento programado y ahora cancelado, resulta evidente que muchas de las afirmaciones contenidas están claramente fuera del acuerdo que la sociedad argentina refrendó dolorosamente en el Nunca Más, informe final de la Comisión Nacional de Desaparición de Personas (Conadep) prologado por Ernesto Sabato. Recordamos que dicho informe fue ratificado en diversas instancias por el Congreso Nacional, por todas las instancias de la Justicia, incluidas acordadas de la Corte Suprema, y todos los presidentes de la democracia. Esto constituye un piso de consenso no solo legal sino también ético en nuestro país. El documental cuestiona, inclusive, disposiciones de nuestra Carta Magna en relación a la incorporación de los tratados internacionales”.

La Fundación El Libro, por el momento, no habló más que a través del comunicado. Ni su director, Martín Gremmelspacher, ni Oche Califa, presidente de la Feria, hicieron declaraciones. Sin embargo, en una entrevista reciente en el ciclo Conversaciones de LA NACION, Califa negó que hubiera límites al momento de programar las actividades. Dijo: “Nosotros llevamos todo y no ejercemos censura”. Cuando se le preguntó qué actividades o actos no permitiría, aun sin ejercer censura, contestó: “No vamos a impedir que un expositor haga lo que quiera, siempre que lo que proponga esté en el marco de la ley. Es decir, no se puede hacer nada que hable bien del terrorismo de Estado, porque es un delito, de la trata de mujeres, de la trata laboral. Esos son delitos. No se pueden tolerar. No lo dice la Fundación El Libro; lo dice la ley”.

Por su parte, el Centro de Estudios en Historia Política y Derechos Humanos de Salta repudió la decisión de la Fundación y dijo que se trata de un “flagrante acto de censura contra nuestra institución”. Además, pidió la solidaridad de Mario Vargas Llosa, a quien “en su momento y en el mismo sitio se intentó censurar”.

 

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