Acaecimientos del 16 al 24 de abril de 1982

Viernes 16 de abril

En las Islas las Unidades continuaban con la preparación de la defensa en los sectores asignados y completando la instrucción de los conjuntos.

La fuerza naval británica enviada a Malvinas zarpaba de la Isla Ascensión con rumbo sur.

También comenzaron a zarpar de la Base Naval Puerto Belgrano las unidades de la Flota de Mar constituidas en FT 79.

El principal buque que este día abandonaba su apostadero habitual era el Crucero  ARA “General Belgrano” comandado por el Capitán de Navío Héctor Bonzo. Lo escoltaban los Destructores ARA “Bouchard” y ARA “Piedrabuena”, y el Aviso ARA “Gurruchaga”. Normalmente, la tripulación del Crucero rondaba los 770 hombres, pero en esta oportunidad la tripulación fue completada al 100%, quedando constituida por 56 oficiales, 629 suboficiales y marineros, 408 conscriptos y 2 cantineros civiles, totalizando 1093 hombres. Su misión principal era permanecer al sur de Malvinas, fuera de la zona de exclusión, ejerciendo presencia efectiva en esa zona del Teatro de Operaciones en previsión del pasaje de unidades británicas por el Estrecho de Magallanes y como vigilancia del posible accionar chileno, que se mostraba ambiguo. Su desplazamiento debía ser mediante derrota costera para estacionarse en proximidades de la Isla de los Estados, velando sus intenciones. Esta sería su última navegación hacia el sur.

También zarpaba de la Base Naval Mar del Plata el Submarino ARA “SANTA FE”, con una sección de Infantes de Marina y 23 torpedos a bordo. Su misión sería transportar a los Infantes equipados para reforzar militarmente a las fuerzas que se hallaban en Grytviken, Georgias del Sur. También para el veterano “Santa Fe” éste sería el último servicio que prestaría a la Patria.

Se creó la FT 50 para las misiones de Búsqueda y Rescate en el Mar, cuyo Comando se estableció en la Base Aeronaval Rio Grande.

Sábado 17 de abril

No se producen modificaciones en la situación de las fuerzas argentinas desplegadas en las islas recuperadas, las que continúan con la preparación de la defensa.

La flota británica sigue su marcha hacia la zona de operaciones.

El Gral. Haig que había llegado a Buenos Aires el día 15 con las contrapropuestas británicas que alejaban cada vez más las posibilidades de paz, finaliza su última reunión antes de regresar a EE.UU, fastidiado por no haber logrado mayores avances, pero con una propuesta argentina, que ratificaba su voluntad de seguir negociando.

El Papa instaba de nuevo a Gran Bretaña y a la Argentina a «emplear la razón y la sabiduría para evitar el enfrentamiento bélico».

En Puerto Argentino, luego de dos días de agotadora faena y pésimas condiciones meteorológicas, se finalizaba el minado defensivo de dos campos “de barrera” a 60 metros de profundidad, frente a la entrada del puerto. La peligrosa tarea la realizó el Transporte ARA “Isla de los Estados” como improvisado buque minador, comandado por el Capitán de Corbeta A. Payarola, asistido por el “Forrest”, buque requisado a la Falkland Island Company y puesto al mando del Teniente de Navío R. Molini. El pequeño carguero actuó como ruidoso señuelo acústico en previsión de un ataque submarino durante el sembrado de las minas, asumiendo un altísimo riesgo.

El submarino ARA “San Luis” arribó al área de espera a la que se lo había destacado, antes de asignársele un  zona de patrulla en proximidades de las Islas.

Domingo 18 de abril

La Junta Militar ordena a las 3 Fuerzas completar los niveles de abastecimientos, alistándose los buques de carga disponibles: El Formosa, el Rio Carcarañá, el Córdoba y el Neuquén.

El Comandante en Jefe de la Armada y el Cte. de Teatro Vlte. Lombardo viajan a Malvinas.

El Gral. Jofre, Comandante de la Brigada X, asume el Comando de la Guarnición Malvinas en reemplazo del Gral. Daher que pasa a desempañarse como Jefe de Estado Mayor del Gral. Menendez.

En Puerto Argentino se continuaba con las mejoras de las posiciones defensivas y ese día se celebró Misa en todas las unidades.

El General Haig que continuaba en Buenos Aires, participó del oficio religioso celebrado en la Iglesia del Santísimo Sacramento a las 10 hs regresando a las 14 a la Casa de Gobierno para mantener una reunión con las autoridades argentinas.

El diario La Razón titulaba: “Entrevistas decisivas. Haig se lleva de Buenos Aires la inequívoca convicción de que la Argentina no negociará jamás su soberanía”, mientras que el Diario Clarín anunciaba: “Se agotan todas las instancias”.

Los aviones Victor de la RAF arribaron a la Isla Ascensión junto con tres bombarderos Vulcan empleando una pista aérea arrendada a  EE.UU. Estos últimos fueron totalmente dependientes de los Handley Page Victor, utilizados como aviones cisterna para el reabastecimiento en vuelo. Esta situación impuso la reinstalación de los sistemas de reaprovisionamiento de combustible que habían sido desactivados en esas aeronaves. Además debieron poner en práctica una intensa capacitación de los pilotos debido a que se había suspendido el entrenamiento en bombarderos convencionales. 

Lunes 19 de abril

A las 01:55 el General Haig abandonó la Casa Rosada después de casi 12 horas de conversaciones con el canciller Costa Méndez. Este último declaró «Gestiones laboriosas y difíciles». El General Haig da por cerrada en Buenos Aires la «última etapa» en la ronda de negociaciones iniciada el jueves 15 y partió desde Ezeiza a las 16:55 hs con destino a Washington. Antes de partir dio una declaración de despedida en la que terminó afirmando que la guerra en el Atlántico Sur «sería la mayor tragedia y que, en realidad, el tiempo se está acabando». Una fuente gubernamental argentina reveló que «la Argentina estaría dispuesta a tolerar una administración compartida sobre las Malvinas, pero supeditada a un previo y explícito reconocimiento británico acerca de la soberanía en las islas, lo que permitiría también su administración en un plazo a estipular».

La Cancillería anuncia que solicitará la aplicación del TIAR.

Arriban a Puerto Argentino, procedentes de la Provincia de Córdoba 19 civiles (radioaficionados) junto con personal de la Fuerza Aérea, pertenecientes al Red de Observadores Aéreos (ROA) en apoyo a la conducción de las operaciones aéreas.

El Crucero General Belgrano arriba a la zona de Isla de los Estados.

Martes 20 de abril

El nuevo Comandante, General Jofre se interioriza del dispositivo de defensa de las islas, manteniendo las posiciones defensivas que ocupaban las unidades presentes.

El Ministro del Interior, Gral. Oscar Saint Jean, reunió a autoridades de los partidos políticos a quienes afirmó, en nombre del Presidente de la Nación, que la soberanía sobre las Malvinas no era negociable.

Arribo a Puerto Argentino del buque mercante Formosa burlando el bloqueo y transportando suministros, vehículos y parte de la Br I Mec X. Inmediatamente, se inició la descarga del transporte.

Ese día se logró convocar en la OEA a los cancilleres americanos en el marco del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca.

Noticias provenientes de los Estados Unidos señalaban que destructores y otras unidades navales rápidas se habían desprendido de la flota británica con rumbo a las islas Georgias del Sur, con la intención de accionar ofensivamente

Miércoles 21 de abril

Viaja a Malvinas el Cte. en Jefe de la FAA. Brigadier Lami Dozo.

En Puerto Argentino las unidades del Ejército continúan mejorando las posiciones defensivas y con la instrucción de los conjuntos de combate y tiro. El presidente Galtieri, en su carácter de Comandante en Jefe del Ejército, anunció que en el día siguiente viajará a Malvinas.

El Boeing 707 T-91 de la FAA en misión de inteligencia obtiene la localización y reconocimiento de la flota británica que navegaba a unas 500 millas náuticas al sur de la Isla Ascensión.

En el marco de la Operación Paraquet el destructor británico Antrim y el buque tanque Tidespring llegan a Georgia y soldados del 19º Comando del 22º Regimiento del Servicio Aéreo Especial SAS, son enviados en dos helicópteros Wessex a una misión de reconocimiento en el glaciar Fortuna, con la finalidad de sorprender por la retaguardia al Grupo de la Armada que custodiaba las islas.

Por su parte el Ministerio de Defensa inglés informaba que  se armaba a los cazas Harrier con misiles aire-aire Sidewinder L provistos por EE.UU. y que enviaba nuevos torpedos Singray a su escuadra.

Jueves 22 de abril.

El Presidente Galtieri, arribóaba a Malvinas al mediodía. En el aeropuerto saludó al gobernador militar, general Menéndez, y a los tres comandantes del componente militar, naval y aéreo.  Luego de recorrer la isla arengó a los soldados y se reunió con los oficiales del Estado Mayor. Posteriormente en un helicóptero Puma del Ejército recorrió durante tres horas el archipiélago. En varias oportunidades descendió inspeccionando obras de defensa a cargo del Ejército. Al atardecer partió para Río Gallegos donde pernoctó con la idea de reforzar las islas con la 3ra Brigada de infanteria.

La primera ministra británica Margaret Thatcher declaró: «nada que pueda hacer el general Galtieri con su visita a las islas Malvinas alterará el hecho de que están bajo la soberanía británica. Ni una invasión ni una visita pueden alterar eso«.

El presidente peruano Fernando Belaúnde Terry ha declarado que es de «extrema urgencia» todo esfuerzo que se haga para evitar un enfrentamiento armado entre Gran Bretaña y la Argentina. «Una guerra entre Gran Bretaña y Argentina, afirmó, comprometería a Ibero América».

El Parlamento Europeo adoptó una resolución, por 202 votos a favor, 28 en contra y 10 abstenciones, en la que se condena la invasión de las Islas y pide «la retirada inmediata de las tropas argentinas».

En una nueva oportunidad, los Países No Alineados reiteran su apoyo al «justo reclamo de la República Argentina».

Viernes 23 de abril

ELMA “Río de la Plata”. Foto: Histamar

El buque carguero ELMA “Río de la Plata” que el 19 de abril navegaba rumbo hacia Buenos Aires luego de haber zarpado de Bilbao, en horas de la medianoche recibe un telegrama cifrado de la empresa. En el mensaje, el Capitán de Ultramar Carlos Benchetrit recibe la orden alterar su rumbo y dirigirse a la isla Ascensión, con la misión de realizar tareas de observación de los buques de la Royal Navy. Vale recordar que este enclave en aguas del Atlántico Sur jugaba un rol vital para las fuerzas británicas, ya que se había constituido como el principal nodo logístico para la Task Force 317. Desde la base de Wideawake operaban a diario decenas de aeronaves de distinto tipo en tareas de transporte, reabastecimiento en vuelo, exploración, etc.

El “Río de la Plata” arribaría a la isla Ascensión el 23 de abril, luego de que se impusieran una navegación a toda máquina. Transitando hacia el puerto, la tripulación del buque mercante tendría a su vista lo variado y numeroso de la flota británica, pudiendo incluso escuchar (y grabar) sus comunicaciones radiales ya que el VHF estaba abierto. De esta manera, se pudo establecer qué tipo de actividades se realizaban, unidades navales presentes, órdenes de zarpada, entre otra información de relevancia. Durante su pasaje por aguas de la isla, el “Río de la Plata” pudo apreciar la presencia del trasatlántico “Camberra”, el buque de asalto anfibio HMS “Fearless”, los logísticos de desembarco RFA “Sir Galahad”, RFA “Sir Tristan” y RFA “Sir Bedivere” así como el carguero RFA “Stromness” y el buque tanque RFA “Pearleaf”.

Habiendo concretado con éxito su misión de inteligencia, el “Río de la Plata” puso rumbo hacia Buenos Aires. Sin embargo, posiblemente por el alto valor del material recabado, el buque de la ELMA recibió la orden de realizar un nuevo reconocimiento, esta vez con el pedido adicional de tomar fotografías. Sabiendo que la situación podría poner en alerta a la flota británica, el capitán del “Río de la Plata” adoptó algunas medidas para disimular su presencia en horas de la noche. Improvisando con el material a bordo, se realizaron fotografías de las unidades navales de la TF317, sin embargo, las intenciones del “Río de la Plata” quedarían en evidencia, cortándose inmediatamente las transmisiones radiales británicas y destacando diversos helicópteros para sobrevolar al mercante argentino.

Pese al riesgo de ser interceptados por algunos de los destructores o fragatas británicos, el ELMA “Río de la Plata” se retiró con rumbo a Montevideo, arribando a destino sin mayores novedades luego de escribir una de las tantas historias que tuvieron lugar durante la Guerra de Malvinas. Fuentes consultadas: Zona Militar

El submarino ARA Santa Fé llega a las Islas Georgias llevando los refuerzos de Infantería de Marina.

La República Argentina comunicó a la OEA que dos buques de guerra británicos se aproximaron a 54 millas náuticas de las islas Georgias del Sur en el Atlántico Sur.

Sábado 24 de abril

El HMS Brilliant llega a las Islas Georgias.

El ELMA Río de la Plata recibe un ultimátum de la Task Force británica tras estar observándola desde su partida de la Isla Ascensión.

El Regimiento de Infantería 12, uno de los últimos refuerzos en larga escala de las fuerzas argentinas, es transportado hacia Malvinas

Un Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Argentina sobrevoló las Islas Georgias del Sur, identificando navíos británicos que se estaban aproximando.

La Compania C del Regimiento de Infantería 25, que se encuentra integrando la Fuerza de Tareas “Mercedes”, presta juramento de fidelidad a la Bandera Nacional de Guerra.

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